O también podría hablar de violencia económica. Me pregunto:
¿Qué hubiera pasado si no hubiera tenido en donde vivir?
No sólo habría perdido mi trabajo, ni el estilo de vida que llevábamos mientras estuve casada.
Mi experiencia fue que se me fueron cerrando los recursos, mi ex me sugirió dejar de trabajar, dependiendo de su sueldo y de sus decisiones, después cuando pude regresar a laborar fue en dónde él creía conveniente, es importante mencionar que me corrieron cuando pedí el divorcio por petición de él, no sólo siendo un despido injustificado sino que nos dejó a mis hijos e hijas y a mi vulnerables.
Si quería tener recursos debía pensar mi decisión de separarme, pero yo ya había tomado una decisión, me encontraba ante la imposibilidad de pagar colegiaturas, comida, ropa, medicina, también sin pensión, porque de forma extraña el juez canceló la pensión decretada al inicio del juicio.
Estando casada controlaba en dónde se iba a comer, qué sí se necesitaba y que no, qué debía pagar con mi tarjeta, etc.
Pasar por el proceso legal no es sencillo.
¿Qué me hubiera pasado si ni un lugar para vivir hubiera tenido?
¿Cuántas veces hemos pasado por éstos y otros cuestionamientos?
¿Qué hiciste con tu dinero o con el mío?
Qué se nos dijera que éramos incapaces de manejar recursos. Que se negaran a pagar pensión lo que merma mas nuestra capacidad económica.
O también ha sucedido que un jefe sabiendo nuestra necesidad abuse, nos humille, nos acose, porque no tenemos posibilidad de renunciar, porque vemos un futuro incierto, porque se abusa de nuestro miedo, de las pocas redes de apoyo.
¿Te ha sucedido?
Es realmente importante tener redes de apoyo que nos ayuden a sobrevivir esta violencia que nos permitan tener acceso a una vida digna.












