En el marco del día de la mujer siguen pasando acosos, violencias, discriminación, mi reflexión en cuanto a las experiencias vividas en éstos días, son las siguientes: se dan reconocimientos en el área de la salud a mujeres que hicieron un cambio, que fueron las primeras en ser o hacer, mi pregunta ¿antes se nos hubiera permitido?
Tengo meses solicitando un trámite, simple, en mi trabajo y a pesar de que mi posición jerárquica es mayor, y lo menciono porque esperaba respeto, la respuesta es que se podría hacer una excepción por mi, si accedo a darle un beso, en ese momento no sé cómo responder, la verdad nunca se me dio un manual en la escuela que dijera: que hacer en caso de acoso. Y a pesar de que me manejo con mucha seguridad profesionalmente no supe que hacer. Con la consabida respuesta de que seguramente era mi culpa, que yo lo provoque, que al no saber reaccionar también le di la oportunidad de que pensara que si quiero, etc,etc . No creo que se le cuestione al individuo si cree que su comportamiento es correcto, porque tan seguro se siente que lo hace con la certeza que a él nunca le va a pasar nada.
Segunda experiencia, el novio de una amiga coquetea con otra que no acepta sus avances, la castigada será la otra, no él.
Tercera experiencia podrán aspirar las mujeres a ganar los mismos sueldos que ellos, ¿a las raperas se les reconocerá como a los raperos famosos? ¿ a las futbolistas? Qué hay de las boxeadoras? Bueno, ¿ a las amas de casa se les reconocerá ese trabajo no pago? Que muchos califican de amor, de entrega a los hijos e hijas, a la familia.
¿Quién que goce de tantos privilegios y dispensas para engañar, abusar, violar, mentir, va a querer perder su lugar de poder? Por eso somos feminazis, amargadas, busconas, y demás adjetivos calificativos.
¿Cómo se nos ocurre salir a marchar por no ser asesinadas, violadas? Cuántos hombres se preguntarán ¿ qué les da derecho a protestar? Esas no son formas. Se asombraron más de los hechos del estadio de fútbol que de los 10 feminicidios diarios que acontecen en nuestro país. Pidan, pidan, un corte, un tinte de cabello, pero no que se les respeten sus derechos, sus cuerpos nos pertenecen.











