Y puede volver a suceder, en el momento menos esperado, tú, tus compañeros, tus hijos o tus amigos pueden volver a contagiarse. En realidad pensamos que no nos puede volver a pasar y sin embargo, si.
Ahora con más experiencia creo que todos lo vemos con menos prejuicios, con menos miedo, con menos discriminación. Muchos lo ven como la influenza.
Ahora escucho más y más casos muy cercanos, en las escuelas de mis hijos y de mi hija, muchísimas compañeras y compañeros de trabajo, lo que al principio no me sucedió, no conocía a nadie cercano contagiado hasta que la que se enfermó fui yo. Con el miedo de no saber que me iba a suceder y también ahora con el conocimiento de que la gama de experiencias son tan variadas como personas existen.
Hay que seguir cuidando nuestros cuerpos y nuestras mentes.











