Mujer con riqueza, mujer con opciones

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Tuve la suerte de nacer en una familia con buenas posibilidades económicas, esa era una vida natural para mi, pero nunca me enseñaron a ganar dinero, sólo a gastarlo, a hacer uso de las comodidades, los buenos restaurantes, la casa de playa, la ropa nueva, la ayuda de personal en todo momento que facilitara nuestras necesidades. Hasta que después del divorcio de mis padres venimos a vivir a esta enorme ciudad. Es importante aclarar que mi mamá jamás tuvo ninguna necesidad de generar un peso, tampoco de trabajar..entonces ¿Cómo me iba a a enseñar a ganar dinero?

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Venimos a peor, con grandes problemas económicos, mi mamá perdió sus joyas, el dinero que mi abuelo seguía mandando no alcanzaba para nada, todo era limitado, lo que me daba una sensación de angustia terrible, de querer guardar, y cuando había deseaba comerme todo lo que se podía, deseaba comer todo el tiempo. Para colmo me embarazo de mi primer hija, regresó a Sonora y después de nacida me regresan a arreglar la situación y termino viviendo con el papá de mi hija, con todavía una situación monetaria peor a cualquiera hubiera experimentado más aparte la violencia que ejercía, porque me reclamaba por mi clase social, actualizada seria fifi. Muy dentro de mi sabía que deseaba más, que iba para más, que soñaba con tener una licenciatura, entonces volví a buscar la ayuda de mi abuelo y me dijo…no vas a poder, ¿Cómo chingados no? Me dije, y entré a estudiar contabilidad, casi no podía pues tenía que trabajar, estudiar y cuidar a mi hija. Pero lo logré.

El tiempo pasó y vivía bastante bien, tenía un buen trabajo, excelente sueldo, me daba mis lujos, y en un momento de cumplir con todas las expectativas del mundo…me casé, renuncié a mi amado empleo como analista financiera y me dediqué a criar a otros tres hijos. Dejé todo mi poder y mis decisiones en manos de alguien más. Cuando pedí el divorcio me di cuenta que no tenia como vivir ni como mantener a mis hijos. Yo misma me había puesto en una situación de vulnerabilidad. En ese instante me decidí, sabia que necesitaba una sólida formación financiera. Que para ser independiente era importante tener un lugar propio, recursos suficientes para vivir, esa independencia económica hacia la diferencia.

No quería regresar con mi marido, no tenía que comer, realmente me sentía desesperada, soñando que apareciera alguien con comida en las puertas de mi casa, mientras en los tribunales se decidía si me daba pensión para los niños o no, yo buscaba como seguir adelante con los gastos de luz, agua, escuelas, ropa, doctores y así pasaron dos años de una lucha a muerte en los juzgados, en ese tiempo volví a sentir ese terror que ya había experimentado con mi mamá, no hay para nada,pero esto no me iba a pasar a mi, no sé cómo ni de dónde sacaba fuerzas, ánimo. Me encontraba tan frágil sabiendo que muchas personas pondrían abusar de mi situación, que aceptaría cualquier trabajo que me permitiera tener dinero. Tantas veces lloré y no dormí y sabía que tenías que hacer algo, me puse a hacer contabilidades, a vender todo lo que podía, ropa, joyería, zapatos, cremas, maquillajes, aceites, estuve en tantos multiniveles, y aprendí algo importante: si no estoy convencida de el servicio o producto nadie lo va a querer, no iba a ser honesta, no era verdadera, entendi que siendo empleada jamás seria millonaria, que hay ingresos activos y pasivos, que todo esto del dinero tenía mucho que ver con mi autoestima, y que deseaba con toda mi alma que las demás mujeres tuvieran estos conocimientos y esta libertad. Lei muchos libros de finanzas, tomé cursos de negocios, probé con muchas oportunidades.

Tener libertad financiera te da la posibilidad de elegir, si estás con alguien por gusto o no, si te quedas o te vas, de elegir en dónde vivir, elegir que comer, cuidarte, cuidar a los tuyos, tienes el derecho a tener opciones. Y esto deseo poder compartir y ayudar, logrando que las mujeres puedan acceder a la riqueza.

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Me transformo todos los días, diario trabajo por ser una versión mejor de mi, de todas formas me equivoco y lo vuelvo a intentar. Financiera, madre, coach, amiga, enamorada. Mi visión es hacer de la superación y del progreso un arte, contando mis historias de vida.

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