Para celebrar el día de la independencia quisiera que todas y todos fuéramos independientes de las opiniones y de buscar la aprobación externa, de ese trabajo que tanto incomoda y que no se puede dejar porque tampoco tenemos independencia económica.
Que todas las mujeres pudieran encontrar esa luz, esa fuerza, y ese apoyo en sus redes de confianza para poder dejar a esa pareja que sólo descalifica, miente, culpa y no se responsabiliza ni de sus hijos e hijas ni de sus palabras ni actos.
Quiero la independencia de los estereotipos en dónde tenemos que ser siempre jóvenes, risueñas, delgadas, sin celulitis. Independientes para elegir cómo vivir y con quién, para poder expresar nuestras emociones, todas, no sólo las aceptadas para nosotras, quiero libertad para poder elegir sobre nuestro cuerpo y no cumplir un mandato obligatorio de ser madre si no es deseado.
Quiero independencia del juicio de la familia, los amigos y amigas que piensan que su criterio es mejor que el propio para elegir todos los días sobre nuestra vida.
Quiero alzar la voz y tener la libertad de opinar, de decir no y que todas las mujeres tengan esa misma libertad.











