Cómo decía Foucault, lo que molesta al poder no son las relaciones homosexuales, sino la amistad…es decir, la posibilidad de crear redes de amigos, apoyos, afectos, solidaridades, difíciles de localizar, que escapan al control social y que van más allá del modelo binario individualista o liberal “pareja, amor,matrimonio “
Más complicado ser amiga, hermana, hija, madre sin pretender que lo que yo vivo es lo mejor para todas, evitar las sugerencias no pedidas. Amar sin invadir y sin que nuestras codependencias aplasten y destrocen a nuestros otros sujetos de nuestro amor. Cuánto trabajo por aprender. Cuántas libertades que respetar.
Es revolucionario amarse sin juzgarse y ofrecer apoyo sin que este sea moneda de cambio de un comportamiento o favor.











