Escribo con la enorme necesidad de desahogarme, mi hija fue diagnosticada con depresión y ansiedad. Hay un estigma grande referente a las enfermedades emocionales, es más fácil decir tengo diabetes que tengo depresión, es común que te digan échale ganas, si así fuera en lugar de insulina habría que ponerle muchas ganas a la vida.
Bueno no sólo hay que echarle ganas también hay que saber como actuar, y no es tan fácil como acudir a las terapias y tomar el medicamento, porque a los padres no nos dieron un manual de cómo reaccionar ante las crisis. No sé en este momento si existe un grupo de apoyo de madres con hijos en esta situación, lo único que se es que busco de muchas maneras la solución y si no la solución la contención emocional para mi, de manera que pueda cruzar éstas tormentas y salir triunfante o por lo menos no hecha pedazos.
Debo admitir que hay negación, que quisiera que fuera tan sencillo, rápido, y que existiera una red enorme de apoyo para poder hablar, llorar, para compartir experiencias.
Un paso a la vez, primero a aprender, después el autocuidado, ya que si no estoy bien, no puedo cuidar a nadie, dormir, comer bien y buscar ayuda. Confiar que mañana será mejor que hoy.











